Escucha la Reflexión Aquí!
Segunda Lectura: 2 Timoteo 1, 6-8. 13-14.
No te avergüences de dar testimonio a nuestro Señor.
Querido hermano: Te recomiendo que reavives el don de Dios que recibiste cuando te impuse las manos. Porque el Señor no nos ha dado un espíritu de temor, sino de fortaleza, de amor y de moderación.
No te avergüences, pues, de dar testimonio de nuestro Señor, ni te avergüences de mí, que estoy preso por su causa. Al contrario, comparte conmigo los sufrimientos por la predicación del Evangelio, sostenido por la fuerza de Dios. Conforma tu predicación a la sólida doctrina que recibiste de mí acerca de la fe y el amor que tienen su fundamento en Cristo Jesús. Guarda este tesoro con la ayuda del Espíritu Santo, que habita en nosotros.

Preguntas Para Reflexionar
1. ¿Cómo debemos hacerle frente a nuestros temores?
2. ¿Cómo quiere Dios que manejemos el miedo y la ansiedad?
3. ¿Por qué debemos "temer a Dios"? Y ¿qué significa temerle?