Después de que los magos partieron de Belén, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: “Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Quédate allá hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo”. José se levantó y esa misma noche tomó al niño y a su madre y partió para Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo.
Después de muerto Herodes, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: “Levántate, toma al niño y a su madre y regresa a la tierra de Israel, porque ya murieron los que intentaban quitarle la vida al niño”. Se levantó José, tomó al niño y a su madre y regresó a tierra de Israel. Pero, habiendo oído decir que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre, Herodes, tuvo miedo de ir allá, y advertido en sueños, se retiró a Galilea y se fue a vivir en una población llamada Nazaret. Así se cumplió lo que habían dicho los profetas: Se le llamará nazareno.
Palabras de los Santos:
La verdadera felicidad será encontrada en los hogares en donde en el circulo familiar Dios sea amado y honrado y en donde todos se amen y se ayuden y cuiden unos a otros.
--Theophane Venard, carta a sus hermanos, 1851
Oración:
Dios todopoderoso, dale al hombre un profundo conocimiento de la dignidad y la responsabilidad de su llamado. Hazlos proveedores cuidadosos, protectores cariñosos y ejemplos brillantes de la virtud cristianan en sus hogares. Dale a la mujer la verdadera realización y dignidad del propósito de la maternidad. Haz que el hermoso ejemplo de tu santísima Madre, las inspire y les enseñe esa lealtad profunda y la constante devoción a sus hogares. Que la vida de tu Divino Hijo inspire un espíritu de amor, respeto y obediencia en el alma de nuestros hijos. Garantiza a padres, madres e hijos tener una perfecta caridad en su corazón. Que la paz de Cristo reine en nuestros corazones y en nuestros hogares, para que, guiados por el ejemplo de la Sagrada familia, podamos ser recibidos por ti en tu hogar eterno. Por Jesucristo nuestro Señor. AMEN.