En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Así como sucedió en tiempos de Noé, así también sucederá cuando venga el Hijo del hombre. Antes del diluvio, la gente comía, bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca. Y cuando menos lo esperaban, sobrevino el diluvio y se llevó a todos. Lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre. Entonces, de dos hombres que estén en el campo, uno será llevado y el otro será dejado; de dos mujeres que estén juntas moliendo trigo, una será tomada y la otra dejada.
Velen, pues, y estén preparados, porque no saben qué día va a venir su Señor. Tengan por cierto que si un padre de familia supiera a qué hora va a venir el ladrón, estaría vigilando y no dejaría que se le metiera por un boquete en su casa. También ustedes estén preparados, porque a la hora que menos lo piensen, vendrá el Hijo del hombre”.
Oración:
Ven tan esperado Jesús. Dame la capacidad de admirar el poder y la sabiduría tuya y de tu Padre. Recibe mis oraciones como parte de mi servicio al Señor que me hace colaborar en la misma obra de justicia de Dios. Ven tan esperado Jesus! Dame hambre de paz; paz en el mundo, paz en mi hogar, paz en mi. Ven tan esperado Jesús! Dame gozo, ese gozo que es la repuesta del gozo del Padre. Que busque su voluntad para que lo sirva siempre con alegría, cantos y amor. Ven tan esperado Jesús! Dame gozo, amor y la paz necesarios para presentarme ante el pesebre de mi Señor. Haz crecer en mi una sobria reverencia por el Dios que está actuando ahí, que mi corazón tenga una gratitud grande por la vida que está empezando y una inspirada resolución de servir por siempre al Padre y al hijo. Por Jesucristo nuestro Señor, AMEN.