En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No todo el que me diga ‘¡Señor, Señor!’, entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que está en los cielos. Aquel día muchos me dirán: ‘¡Señor, Señor!, ¿no hemos hablado y arrojado demonios en tu nombre y no hemos hecho, en tu nombre, muchos milagros?’ Entonces yo les diré en su cara: ‘Nunca los he conocido. Aléjense de mí, ustedes, los que han hecho el mal’.
El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se cayó, porque estaba construida sobre roca. El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica, se parece a un hombre imprudente, que edificó su casa sobre arena. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos, dieron contra aquella casa y la arrasaron completamente”.
Palabras de los Santos:
Una persona que confía en que se puede encontrar paz en los placeres y abundancia de las cosas terrenales se engaña sí mismo. Debido al constante desorden en el mundo, tales personas han demostrado de forma convincente que han colocado las bases de su tranquilidad en la arena. Pero todos los que han sido respirados en el Espíritu Santo, han asumido la responsabilidad del agradable yugo del amor del Señor, siguiendo su ejemplo, han aprendido a ser mansos y humildes de corazón, disfrutando aún en el presente imágenes de tranquilidad en el futuro
--Bede el Venerable.
Oración:
Señor, estamos muy concientes que nuestras vidas son frágiles, que existen muchos peligros a nuestro alrededor y toda clase de tormentas nos amenazan. Nos preocupamos por nuestra salud y tenemos miedo del crimen y de la violencia, sabemos que los accidentes pueden pasar en un abrir y cerrar de ojos, también nos preocupamos por nuestras finanzas y estamos ansiosos acerca de los miembros de nuestras familias. Te pedimos por tu protección, confianza y sabiduría. Muchas veces nos concentramos tanto en los peligros, en los problemas, las dificultades, que no vemos la esperanza, otras veces confiamos demasiado en nuestras propias habilidades que actuamos de manera tonta e irresponsable. Por eso te pedimos que te dignes ayudarnos, que nos permitas mantener nuestros ojos en ti, permite que recordemos siempre nuestros limites y que nuestra fe aumente, y no flaqueemos, que nos permanezcamos fuertes y firmes cuando nos enfrentemos al mal tiempo y seamos humildes en la época del éxito. Amén.