Lectura del Evangelio: San Juan 2: 1-11
Este principio de señales hizo Jesús en Cana de galilea.
Al tercer día se hicieron unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús. Y fueron también invitados a las bodas Jesús y sus discípulos. Y faltando el vino, la madre de Jesús le dijo: No tienen vino. Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora. Su madre dijo a los que servían: Haced todo lo que os dijere. Y estaban allí seis tinajas de piedra para agua, conforme al rito de la purificación de los judíos, en cada una de las cuales cabían dos o tres cántaros. Jesús les dijo: Llenad estas tinajas de agua. Y las llenaron hasta arriba.
Entonces les dijo: Sacad ahora, y llevadlo al maestresala. Y se lo llevaron. Cuando el maestresala probó el agua hecha vino, sin saber él de dónde era, aunque lo sabían los sirvientes que habían sacado el agua, llamó al esposo, y le dijo: Todo hombre sirve primero el buen vino, y cuando ya han bebido mucho, entonces el inferior; más tú has reservado el buen vino hasta ahora. Este principio de señales hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.
Palabras De Los Santos:
La mujer que destruye voluntariamente a un feto incurre en la pena de asesinato.
--Basileo el Grande, en la carta a los Amphilochios
Oración Para Proteger La Vida:
Padre amoroso, te doy gracias por los dones que derramaste sobre nosotros y que nos das continuamente a todos.
Dios misericordioso, te pido perdón por mis propias fallas y las de todas las personas que hemos tenido en contra del respeto y la acogida de toda forma de vida en el universo.
Dios de gracias, te ruego que por medio de tus gracias, yo y todas las personas reverenciemos, protejamos y promovamos la vida y que seamos especialmente sensibles a la vida de los no nacidos, los niños abusados, rechazados, deshabilitados así como también la de los viejos. Te pido también, que todos los que tengan que tomar decisiones que tengan que ver con la vida en cualquier forma, lo hagan con sabiduría, amor y valentía.
Dios todopoderoso, te alabo y te glorifico como mi Padre, fuente de vida, como Hijo Salvador de nuestras vidas y como Espíritu, santificador de nuestra vida.
AMEN.