En aquel tiempo, Jesús designó a otros setenta y dos discípulos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares a donde pensaba ir, y les dijo:
“La cosecha es mucha y los trabajadores pocos. Rueguen, por tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos. Pónganse en camino; yo los envío como corderos en medio de lobos. No lleven ni dinero, ni morral, ni sandalias y no se detengan a saludar a nadie por el camino. Cuando entren en una casa digan: ‘Que la paz reine en esta casa’. Y si allí hay gente amante de la paz, el deseo de paz de ustedes, se cumplirá; si no, no se cumplirá. Quédense en esa casa. Coman y beban de lo que tengan, porque el trabajador tiene derecho a su salario. No anden de casa en casa. En cualquier ciudad donde entren y los reciban, coman lo que les den. Curen a los enfermos que haya y díganles: ‘Ya se acerca a ustedes el Reino de Dios’.
Pero si entran en una ciudad y no los reciben, salgan por las calles y digan: ‘Hasta el polvo de esta ciudad que se nos ha pegado a los pies nos lo sacudimos, en señal de protesta contra ustedes. De todos modos, sepan que el Reino de Dios está cerca’”.
Palabras de los Santos:
Si deseas acercarte al Señor, hazlo como lo haría un discípulo a su maestro, con toda simplicidad, abiertamente, honestamente, sin duplicidad, sin curiosidad ociosa. Él es simple y no compuesto. Y él quiere que las almas que vienen hacia él sean simples y puras. En efecto nunca verás la simplicidad separada de la humildad.
- John Climacus, la Escalera de Subida Divina
Oración:
Señor Jesús, tu dijiste a tus amigos que no se preocuparan del futuro. Les mostraste como tener la actitud de la confianza simple como la que tienen los niños, cuando se colocan en las manos cuidadosas de su padre. Señor, te pido entonces el poder de tu Espíritu para poder permanecer con una actitud positiva ante todo lo que es ordinario en mi vida diaria.
Sé que tu toque puede cambiar gente y situaciones. Te pido Señor te unas a mí en este día para ofrecerle al Padre, no sólo las cosas buenas, sino también los pequeños sufrimientos y los sacrificios que ofrezco alegre y tiernamente y de un modo tranquilo y callado. Te pido, que cualquier dificultad, frustración o dolor de este día sean transformados en Tu Presencia para el beneficio de otros. Amén.