
Al anochecer del día de la resurrección, estando cerradas las puertas de la casa donde se hallaban los discípulos, por miedo a los judíos, se presentó Jesús en medio de ellos y les dijo: “La paz esté con ustedes”. Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Cuando los discípulos vieron al Señor, se llenaron de alegría. De nuevo les dijo Jesús: “La paz esté con ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo”. Después de decir esto, sopló sobre ellos y les dijo: “Reciban el Espíritu Santo. A los que les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; y a los que no se los perdonen, les quedarán sin perdonar”.
Palabras de sabiduría:
El hombre tiene dos grandes necesidades espirituales. Una es la necesidad del perdón. Esta la resolvió Dios en el Calvario. La otra es la necesidad de la bondad. Esta Dios la resolvió en Pentecostés.
--Billy Graham
Oración:
Querido Dios Todopoderoso. Sabemos que Tu eres Jesús, quien murió por nosotros. Envíanos Espíritu Santo, para vivir en nosotros por siempre, y bendícenos así con vida eterna. Permite que tu Espíritu Santo sea testigo a través de nosotros y hablar la verdad a través de nosotros. Deja que tu Espíritu Santo ame a través de nosotros, un amor santo altruista perfecto; de modo que renunciemos a todas las ambiciones mundanas, y te entreguemos nuestra voluntad, y se haga su voluntad santa. Haz que nuestros pensamientos se alejen de la ambición por el dinero, o por solo encontrar oportunidades de negocio. Haz que nuestro deseo se aparte de buscar abundancia o fama mundana. Toma nuestros ojos y aleja nuestra mirada de los aspectos mundanos inútiles, que nos pierden y nos engañan. Haz que nuestros pensamientos se mantengan en hacer su voluntad santa, no en buscar cosas materiales mundanas y en vanidades.
Permite que tu Espíritu Santo nos conceda el propósito de hacer su voluntad santa. Si Tu deseas que caminemos por la senda de la pobreza, que así sea. Si Tu deseas que perdamos todo eso que creemos importante o valioso, que así sea. Si Tu deseas que sacrifiquemos todo tenemos, y nuestras vidas, que así sea. Si Tu deseas que soportemos dolor o condiciones amargas, que así sea. Si Tu deseas que vivamos o que muramos, que así sea. Permite que Tu Santa Voluntad se haga en nuestras vidas. Por que hasta nuestras mismas no son nuestras, sino que te pertenecen. Todo te lo debemos a Ti. Evita que nuestra mirada se fije en el espejo para admirar nuestra propia belleza, pues no es belleza en absoluto. Haz que la verdadera belleza que esta en nosotros sea tu Espíritu Santo de Verdad y de Gracia. Aléjanos de la soberbia y del amor a nosotros mismos, que es nuestro enemigo. Bendícenos con un Amor absoluto, total, desinteresado, que solamente es posible por medio de Tu Espíritu Santo.
Te damos a Ti nuestras vidas. Haz con nosotros lo que sea Tu Voluntad. Haz que nuestras vidas sean útiles para Tu Servicio. La única ambición que tenemos es poder hacer humilde y honestamente, Tu Voluntad. Queremos elevar Tu Nombre, Jesús, no nuestros nombres. Queremos hacer que se conozca el poder de Tu Espíritu Santo, Jesús. Queremos que Tu nos reconozcas como tuyos y nos uses de acuerdo a tu Divino Propósito. Y, sin importar cual es la tarea que Tu nos asignes, estaremos satisfechos, y llenos de gozo, de hacer to Divina Voluntad, Jesús.
Que Tu Espíritu Santo, Jesús, viva en nosotros para siempre, y nos de un Propósito, Esperanza, y Paz y Gozo, y la Vida Eterna. Pues sin Ti, perecemos. En Tu Espíritu Santo, Jesús te imploramos! Amen.