En aquel tiempo, Jesús vio al pasar a un ciego de nacimiento. Escupió en el suelo, hizo lodo con la saliva, se lo puso en los ojos al ciego y le dijo: “Ve a lavarte en la piscina de Siloé” (que significa ‘Enviado’). Él fue, se lavó y volvió con vista. Entonces los vecinos y los que lo habían visto antes pidiendo limosna, preguntaban: “¿No es éste el que se sentaba a pedir limosna?” Unos decían: “Es el mismo”. Otros: “No es él, sino que se le parece”. Pero él decía: “Yo soy”.
Llevaron entonces ante los fariseos al que había sido ciego. Era sábado el día en que Jesús hizo lodo y le abrió los ojos. Algunos de los fariseos comentaban: “Ese hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado”. Otros replicaban: “¿Cómo puede un pecador hacer semejantes prodigios?” Y había división entre ellos. Entonces volvieron a preguntarle al ciego: “Y tú, ¿qué piensas del que te abrió los ojos?” El les contestó: “Que es un profeta”. Le replicaron: “Tú eres puro pecado desde que naciste, ¿cómo pretendes darnos lecciones?” Y lo echaron fuera.
Supo Jesús que lo habían echado fuera, y cuando lo encontró, le dijo: “¿Crees tú en el Hijo del hombre?” El contestó: “¿Y quién es, Señor, para que yo crea en él?” Jesús le dijo: “Ya lo has visto; el que está hablando contigo, ése es”. El dijo: “Creo, Señor”. Y postrándose, lo adoró.
Palabras de los Santos:
La Gloria de la cruz……ha iluminado a todos aquellos que estaban ciegos debido a la ignorancia. Ha liberado a aquellos que eran esclavos del pecado. Ha redimido a toda la raza humana.
--Cirilo de Jerusalén, catequesis.
Oración:
Señor Jesús, te pido que abras mis ojos como lo hiciste con el ciego, para que sea capaz de ver realmente. Compón mis oídos para que pueda oír como lo hiciste con el sordo para que pueda oír lo que me quieres decir. Que las experiencias de mis sentidos me recuerden todo lo que me rodea. Que todo lo que experimente cada día me lleve a vivir más cerca de ti. AMEN.