Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto. Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: “José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”.
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros. Cuando José despertó de aquel sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y recibió a su esposa.
Oración:
Ven tan esperado Jesús. Dame la capacidad de admirar el poder y la sabiduría tuya y de tu Padre. Recibe mis oraciones como parte de mi servicio al Señor que me hace colaborar en la misma obra de justicia de Dios. Ven tan esperado Jesus! Dame hambre de paz; paz en el mundo, paz en mi hogar, paz en mi. Ven tan esperado Jesús! Dame gozo, ese gozo que es la repuesta del gozo del Padre. Que busque su voluntad para que lo sirva siempre con alegría, cantos y amor. Ven tan esperado Jesús! Dame gozo, amor y la paz necesarios para presentarme ante el pesebre de mi Señor. Haz crecer en mi una sobria reverencia por el Dios que está actuando ahí, que mi corazón tenga una gratitud grande por la vida que está empezando y una inspirada resolución de servir por siempre al Padre y al hijo. Por Jesucristo nuestro Señor, AMEN.