Al ser Jesús bautizado, vio al Espíritu de Dios que descendía sobre El.

En aquel tiempo, Jesús llegó de Galilea al río Jordán y le pidió a Juan que lo bautizara. Pero Juan se resistía, diciendo: “Yo soy quien debe ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a que yo te bautice?” Jesús le respondió: “Haz ahora lo que te digo, porque es necesario que así cumplamos todo lo que Dios quiere”.Entonces Juan accedió a bautizarlo. Al salir Jesús del agua, una vez bautizado, se le abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios, que descendía sobre él en forma de paloma y oyó una voz que decía, desde el cielo: “Este es mi Hijo muy amado, en quien tengo mis complacencias”.
Palabras de los Santos:
En el momento en que el alma recibe el santo bautismo, el pecado original es borrado y su alma es inundada de gracia. La inclinación al pecado, la cual permanence, sin duda alguna es la fuente de nuestra debilidad, pero no es un impedimento ya que el alma es siempre la que hace la eleccion.
--Catarina de Siena, Dialogos
Oración:
Padre que estas en el cielo, cuando el Espíritu descendió sobre Jesús en su bautismo en el Jordán, lo revelaste como tu Hijo Amado. Protégeme, tu hijo, nacido del agua y del Espíritu, fiel a mi vocación. Permite que comparta tu vida como hijo tuyo por medio de el bautismo, para seguir los pasos de Cristo al servicio de la gente. Permíteme unirme en su sacrificio y escuchar su Palabra con fe. Permíteme vivir como hijo tuyo, siguiendo el ejemplo de Jesús. Amén.